Irónicamente, la mejor forma de entender la recuperación es entender cómo evitarla. Para borrar un disco definitivamente antes de venderlo, un formateo no basta.
Debes realizar un Wipe o Zero-fill: escribir ceros en cada uno de los sectores del disco. En SSDs, usar la función Secure Erase del fabricante es la única forma de purgar todas las celdas NAND, incluyendo las áreas de over-provisioning que el sistema operativo no ve.
